La panelista de televisión Paulina Nin sorprendió a la audiencia del programa «El Medio Día» de TVN al compartir una experiencia sobrenatural vivida durante su trabajo en el canal. En una conversación sobre fenómenos paranormales, Nin reveló haber sido víctima de magia negra en 2008.
Según su relato, monjes brasileños fueron llamados para ayudarla tras descubrir un frasco con su foto y una pulsera enterrados en un cementerio. Este objeto, según Nin, había sido extraído de TVN, donde trabajaba en ese entonces. La comunicadora aseguró saber quién fue el responsable de este acto, afirmando que «las está pagando todas», aunque no especificó la naturaleza de estas consecuencias, más allá de mencionar el karma y las repercusiones en su familia.
El relato no se limita a la simple descripción del hallazgo. Nin detalló otros sucesos extraños, como la inexplicable rotura de varios platos en su casa en El Arrayán, en presencia de los monjes. Este suceso, según los monjes, fue interpretado como una señal de que las energías negativas se estaban manifestando ante su presencia y su trabajo para revertir la situación.
La historia de Paulina Nin aporta una perspectiva poco usual en los medios, generando un debate sobre creencias, supersticiones y experiencias personales. Su testimonio, dado con honestidad y detalle, invita a una reflexión sobre la creencia en energías negativas y sus posibles consecuencias. La autenticidad del relato, si bien no puede ser verificada, añade una capa de intriga e interés al caso. Su valentía al compartir una experiencia tan personal es destacable y contribuye a enriquecer el debate sobre creencias y experiencias marginales.



